MANIFIESTOS DEL PASADO Y DEL PRESENTE

 

1.-Parte del manifiesto de Montecristi

 

“En la guerra que se ha reanudado en Cuba no ve la revolución las causas del júbilo que pudiera embargar al heroísmo irreflexivo, sino las responsabilidades que deben preocupar a los fundadores de pueblos.”

 

La guerra sana y [robusta] vigorosa desde el nacer con que hoy reanuda Cuba, con todas las ventajas de su experiencia, y la victoria asegurada a las determinaciones finales, el esfuerzo excelso, jamás recordado sin unción, de [los primeros] sus inmarcesibles héroes, no es sólo hoy el piadoso anhelo de dar vida plena al pueblo que, [en] bajo la inmoralidad y [opre] ocupación crecientes de un amo inepto, [y codicioso] desmigaja o pierde su[s] fuerza[s] superior[es] en la patria sofocada o en [el] los destierros esparcidos. Ni es la guerra el [mero] insuficiente prurito de [ganar, por el poder] conquistar a Cuba con el sacrificio tentador, la independencia po1ítica, que sin derecho pediría a los cubanos su brazo si con ella no fuese la esperanza de crear una patria más a la libertad del pensamiento, la equidad de las costumbres, y la paz del trabajo. La guerra de [la] independencia de Cuba, [un país donde, como en Cuba, donde va a cruzarse] nudo del haz de islas donde se ha de cruzar, en [el] plazo de pocos años, el comercio de los continentes, es suceso de gran alcance humano, y servicio oportuno que el heroísmo juicioso de las Antillas presta a la firmeza y [justo] trato justo de las naciones  americanas, y al equilibrio aun vacilante del mundo. Honra y conmueve  pensar que cuando cae en tierra de Cuba un guerrero de la independencia, abandonado tal vez por los pueblos incautos o indiferentes a quienes se inmola, cae por el bien mayor del hombre, la [firmeza aún vaga todavía insegura] confirmación de la república moral en América, y la creación de un archipiélago libre donde las naciones respetuosas derramen las riquezas que a su paso han de caer sobre el crucero [universal] del mundo. ¡Apenas podría creerse que con semejantes mártires, y tal porvenir, hubiera cubanos que atasen a Cuba a la monarquía podrida y aldeana de España, y a su miseria [estéril avara] inerte y viciosa!–A la revolución cumplirá mañana el deber de explicar de nuevo al país y a las naciones las causas locales, y de idea e interés [humano] universal, con que para el adelanto y servicio de la humanidad reanuda el pueblo emancipador de Yara y de Guáimaro una guerra digna del respeto de sus enemigos y el apoyo de los pueblos, por su rígido concepto del derecho del hombre, y su aborrecimiento de la venganza estéril y la devastación inútil. Hoy, al proclamar desde el umbral de la tierra veneranda el espíritu y doctrinas que produjeron [ e inspiran] y alientan la guerra entera y humanitaria en que se une aun más al pueblo de Cuba, invencible e indivisible, séanos lícito invocar, como guía y ayuda de nuestro pueblo, a los [sublimes ejemplares] magnánimos fundadores, cuya [obra] labor renueva el país agradecido, –y al honor, que ha de impedir a los cubanos [mancillar o] herir, de palabra o de obra, a los que mueren por ellos. –Y al declarar así en nombre de la patria, y deponer ante ella y ante su libre facultad de constitución, la obra idéntica de dos generaciones, suscriben juntos la declaración, por la responsabilidad común de su representación, y en muestra de la unidad y solidez de la revolución cubana, el Delegado del Partido Revolucionario Cubano, creado para ordenar y auxiliar la guerra actual, y el General en Jefe electo en él por todos los miembros activos del Ejército Libertador.

 

Montecristi, 25 de marzo de 1895
José Martí / Máximo Gómez

 

2.-Manifiesto de todos los cubanos

Mientras surjan tiranos con manos de hierro que opriman una nación, habrán manifiestos o declaraciones que promuevan el espíritu combativo para eliminar la opresión y el crimen por parte de aquellos malos ciudadanos que se pusieron de parte de las fuerzas del infierno.

 

En “Cuba la bella” se han levantado caudillos que en vez de inmolarse en el altar del sacrificio han construido de la nación un pedestal para vivir de muchos, para exprimir hasta la última gota de sangre de todo aquel que le toque vivir en las garras del primer jefe y sus secuaces.

 

En el mural de la historia de nuestro pueblo cubano, están escritos los nombres de aquellos que durante las guerras de independencia, dieron sus vidas, sus bienes y amadas familias a la causa noble de la liberación de las cadenas del colonialismo. Durante el tiempo de la Cuba republicana, otros tantos también estuvieron dispuestos a participar en guerra abierta contra el despotismo dictatorial.

 

La lucha y la guerra independentista proseguirá su curso imparable mientras tengamos que quitar por la fuerza a los que por la fuerza sin base constitucional se apoderan  del poder para gobernar sin dejar que otros insignes cubanos también aporten al progreso y bienestar de la República.

 

Contamos con el apoyo de la justa y democrática Constitución del 1940, con los derechos asignados a todo nacido en Cuba como: elegir nuestros dirigentes, expresarnos con libertad y democracia, derechos de propiedades, movimiento a cualquier parte del territorio nacional, libertad absoluta en el ámbito religioso y no dejamos de incluir el derecho a capitalizar de acuerdo a nuestros esfuerzos personales para construir una mejor forma de vida.

 

Contamos con el apoyo de todo hijo de Cuba bien nacido con moral, gallardía y disposición para participar en la lucha de los justos contra la impiedad y la injusticia.

 

Dios es el Dios de los ejércitos y sus ejércitos están siempre dispuestos para participar junto a los que también combaten por la libertad y la democracia.

 

No apoyamos la corrupción, la prostitución, el abuso de la fuerza, el dominio de los que se hacen poderosos a costa de los más débiles y mucho menos a los que prometen y no cumplen.

 

Hoy 14 de Agosto del 2008 firmamos este manifiesto todos los cubanos que amamos la libertad, el respeto al derecho ajeno y que estamos dispuestos a continuar la lucha hasta que alcancemos lo que hemos perdido por casi medio siglo: La libertad.

 

Dios, Patria y Libertad  ¡Viva Cuba Libre!

PATRIOTAS DE AYER Y DE HOY MIEMBROS ACTIVOS DEL EJERCITO LIBERTADOR